Anticonceptivos en perras y gatas
Escribe la Dra. Viviana Odriozola, sobre uno de los temas que más se consulta a los veterinarios.“Es el médico veterinario quien debe asesorarlo acerca del método más conveniente para su mascota…” porque “el uso prolongado y errores de dosis o del régimen de administración aumentan las posibilidades de los efectos secundarios indeseables; los que también se presentan con mayor frecuencia en animales susceptibles o con enfermedades preexistentes”, expresa la especialista.
Para evitar la concepción de perras y gatas hay distintos métodos, los cuales presentan ventajas y desventajas.
Podemos diferenciar fundamentalmente dos grupos: los métodos quirúrgicos y los No quirúrgicos, estos últimos con la utilización de drogas que evitan la concepción de diferentes formas.
Es el médico veterinario quien debe asesorarlo acerca del método más conveniente para su mascota, considerando una serie de factores; entre ellos, lo más importante es cuidar la salud de su animal, aparte de atender las decisiones del propietario.
Como primer medida debe plantearse si usted desea hacer reproducir a su mascota en algún momento, esto cabe para animales de raza pura principalmente, ya que considerando la superpoblación de mestizos, no es aconsejable su reproducción. Al respecto quisiera hacer una mención: mucha gente tiene la falsa creencia que la concepción va a hacer más "plena o feliz" la vida de su mascota; es un error; el bienestar del animal no depende, ni se va a ver afectado por la falta de reproducción.
Si está claro entonces que no se desea la concepción, considero que los métodos más recomendados son los quirúrgicos.
Machos y hembras pueden ser esterilizados como medida definitiva para el control de la natalidad. Con una serie de ventajas: nunca más la perra o gata estará en celo, no más sangrados vaginales que ensucien pisos o tapizados, no más perros llorando y orinando en la puerta de casa reclamando por la perra en celo, no más noches sin dormir por los maullidos de la gata, etc. Pero también factores muy importantes que atañen a la salud : si castramos tempranamente (antes del año) a la perra, evitaremos los frecuentes tumores de mama en el futuro. No sufrirá de enfermedades uterinas, ni afecciones de próstata o testiculares en el caso de los machos. Las desventajas de la cirugía son: puede resultar costosa ( pero se gasta solo una vez), puede tener más riesgos ( muy poco frecuentes en mano de un veterinario especializado), aumenta la tendencia a la obesidad ( lo que no ocurre si ajustamos la dieta a las necesidades calóricas) y a veces, en un bajo porcentaje se puede presentar incontinencia urinaria por la deficiencia de hormonas, más común en perras de talla grande ( lo que se soluciona con medicación). Otra falacia que quisiera descartar es la conveniencia de castrar una perra o gata después de tener celos o después de tener una camada; NO es necesario ello, las perras y gatas pueden esterilizarse antes del primer celo, como también los machos antes de entrar en la pubertad.
Pasemos ahora a los métodos No quirúrgicos, los que corresponden a las medicaciones conocidas como anticonceptivas. Estas drogas no son inocuas, pueden afectar seriamente la salud de su mascota, por lo que, si fuera esta la opción elegida, es fundamental que sea indicada por un veterinario, quien recomendará la droga, la dosis, la duración del tratamiento, el momento del ciclo en que debe administrarse, los intervalos de medicación, etc. Además, considerando la posibilidad de aparición de efectos secundarios indeseables es fundamental que se someta al animal a chequeos periódicos con el veterinario, pues puede ser necesaria la rápida suspensión de la medicación anticonceptiva y el pronto tratamiento de la enfermedad consecuente al uso de estas drogas.
Las medicaciones anticonceptivas de uso en perras y gatas corresponden al grupo de progestágenos o progestinas, son drogas sintéticas de actividad semejante a una hormona que se produce en el organismo: la progesterona. Hay en el mercado diferentes drogas, las que pueden ser de administración oral o inyectable. Las mismas sirven para posponer la aparición del celo o suprimirlo.
Medicaciones de administración oral: en el mercado veterinario local se dispone de dos progestágenos: el acetato de megestrol y el acetato de clormadinona, se usan en perras y gatas para posponer o suprimir el celo. Cuando quiere retrasarse la apariciòn del celo se utilizan dosis bajas durante períodos de hasta 30 dìas (nunca exceder los 40 dìas) en el que se denomina período de anestro ( varias semanas previas al celo esperado). Para suprimir el celo: se deben administrar desde el inicio de los signos del proestro, o sea, desde que se inicia el sangrado y agrandamiento vulvar, durante 8 dìas consecutivos. No son efectivas si ya pasaron unos dìas de iniciado el sangrado; si así fuere aunque se administre la droga, si la perra es servida, puede quedar preñada.
Medicaciones inyectables: son también progestágenos, de primera y segunda generación, estos últimos producen menor porcentaje de efectos indeseables. Se trata de el acetato de medroxiprogesterona, (progestina de primera generación) y la proligestona (de segunda generación). Inyectadas en el período de anestro (30 días antes del celo) suprimen la aparición del celo por un período variable de varios meses. Si se desea que la perra no tenga celos debe repetirse la aplicación según el producto y ciclo sexual de la perra cada 3-4-5 o 6 meses. Nunca deben aplicarse antes del primer celo.
Las ventajas del uso de prog
estágenos es que son de efecto reversible o temporario, la hembra mantiene la fertilidad si se desea la concepción en celos ulteriores. La importante desventaja es que pueden ser perjudiciales para la salud.
El uso prolongado y errores de dosis o del régimen de administración aumentan las posibilidades de los efectos secundarios indeseables; los que también se presentan con mayor frecuencia en animales susceptibles o con enfermedades preexistentes. Por todo ello, nunca se recomiendan utilizar sin la indicación y control de un veterinario.
Las progestinas pueden producir:
-Aumento de incidencia de enfermedades uterinas: hiperplasia endometrial, endometritis y piómetra, que pueden ser de mucha gravedad y necesitar de tratamiento médico y quirúrgico para salvar la vida del paciente.
-Aumento de incidencia de patologías mamarias: hipertrofia mamaria benigna en la gata, tumores mamarios benignos (adenomas) y/o malignos (carcinomas y adenocarcinomas) en perras y gatas.
-Diabetes Mellitus: las progestinas elevan los niveles de glucosa en sangre, tienen lo que se denomina un efecto diabetogénico.
-Otros efectos indeseables: cambio del comportamiento, aumento del apetito, del peso, del consumo de agua. Ligera depresión. Enfermedades endócrinas por supresión adrenocortical, acromegalia. Y en piel se puede dar decoloración del pelo, caída ( alopecìa), atrofia y calcificación (calcinosis) en el sitio de aplicación del progestágeno.
Por todo lo descripto NUNCA debiera usarse una progestina en animales diabéticos, con afecciones uterinas o mamarias, en prepúberes (antes del primer celo), ni cuando exista enfermedad hepática.
Está en estudio un nuevo método de control de la natalidad, la inmunoanticoncepciòn, o sea el desarrollo de vacunas anticonceptivas, lo que puede significar una herramienta muy útil en el control conceptivo.
Finalmente quiero agregar que si la perra o gata quedó preñada, también por caminos quirúrgicos o medicamentosos podemos detener la gestación para evitar los nacimientos. Distintas drogas, utilizadas en diferentes momentos de la preñez llevan a la interrupción de la misma.
Dra. Viviana Odriozola
Especialista en Clínica de Caninos y Felinos
San Martín de los Andes – Neuquén – Argentina